HIPOTECAS-QUITOINFORMA

Archivos y bibliotecas, fortalezas de reserva de memoria

En el marco de la programación realizada por la semana del patrimonio, el Municipio de Quito, organizó el VIII Seminario Internacional, “El Patrimonio Documental: Gestión y Salvaguarda de los Repositorios de Memoria Social”, el jueves…

En el marco de la programación realizada por la semana del patrimonio, el Municipio de Quito, organizó el VIII Seminario Internacional, “El Patrimonio Documental: Gestión y Salvaguarda de los Repositorios de Memoria Social”, el jueves 7 y viernes 8 de septiembre y una exposición de libros y documentos, en el hall del Palacio Municipal, que conservan parte de la historia de nuestra ciudad.

Quito conserva importantes fondos antiguos. Unos se formaron en el periodo hispánicos, especialmente en torno a las órdenes religiosas católicas y sus conventos y  universidades. Otros aparecieron ya en tiempos de la república gracias a la preocupación de bibliófilos e investigadores. A lo largo del siglo XX las instituciones culturales públicas se fueron preocupando progresivamente de la conservación de estos acervos.

Los fondos antiguos

En nuestra ciudad, son algunos los Fondos Antiguos que conservan, cuidan, y promueven la apreciación, investigación y estudio de joyas de nuestro patrimonio bibliográfico. Una buena parte permanece en manos de las órdenes religiosas: los jesuitas, en la Biblioteca Ecuatoriana Aurelio Espinosa Pólit, tienen el más importante acervo de publicaciones ecuatorianas.

 

En la Biblioteca se digitalizan unas 2.000 páginas diarias con dos máquinas especiales. Foto: Carlos Rodríguez/Andes

 

En la Biblioteca Aurelio Espinosa Pólit están reparando un Harmonipan que sirve para reproducir música. Foto: Carlos Rodríguez/Andes

 

Los mercedarios tienen también una excelente biblioteca, restaurada y catalogada por la Fundación Getty. Lamentablemente, el acceso a este fondo está mediado por una pesada y discrecional burocracia eclesial… Más accesibles son sin duda los franciscanos y sus magníficos volúmenes corales.

Ya en la República, estudiosos como el arzobispo Federico González Suárez, Luciano Andrade Marín, Carlos Manuel Larrea o Jacinto Jijón y Caamaño constituyeron importantes colecciones bibliográficas. González Suárez, el más importante historiador del siglo diecinueve, encomendaba a sus alumnos, como Cristóbal Gangotena, robarse y conservar todos los documentos históricos que pudieran, hasta que llegara el tiempo feliz de depositarlos en un archivo o biblioteca confiable.

De acuerdo con los registros, el primer libro producido en nuestro país fue la Piísima Erga Dei Genetricem Devotio de San Buenaventura, impreso en Ambato en 1755 por un religioso de nacionalidad alemana, el coadjuntor temporal Juan Adán Schwarz.

Ejemplar de la “Piisima…”, el primer libro impreso en Ecuador. (Fotografía de Martín Jaramillo)

 

El Fondo “Luciano Andrade Marín” de la Biblioteca Municipal González Suárez, permite palpar y entender un poco más de nuestra historia y la de los libros que la marcaron. En el patio sur de la antigua casona universitaria, actual Centro Cultural Metropolitano, el fondo antiguo ocupa una acogedora y pequeña sala, adornada por inmensos estantes de madera llenos de libros.

Aquí tenemos libros desde el siglo XVI en adelante. Están catalogados unos 8 500 volúmenes. Aquí vienen investigadores nacionales y extranjeros. También se investigan varios trabajos universitarios, temas culturales.

El Tratado Religioso de Jacobo Menochi, europeo, de 1588, es uno de los libros más antiguos que tenemos: tiene pasta de pergamino, papel de trapo (que era fruto de un proceso mucho más caro y trabajoso –un material más resistente que el papel de celulosa que se utiliza ahora).

También en Quito reposa el Fondo Antiguo del Ministerio de Cultura. Esta reserva posee las colecciones de Jacinto Jijón y Caamaño y Carlos Manuel Larrea. Hay libros desde 1480 a 1950. La mayoría son de los siglos XVI, XVII, y XVIII.

Es indispensable un control de temperaturas y ventilación muy riguroso para la conservación, pues la humedad y los bichos siempre son un problema. Al manipular los libros se utilizan guantes y así mismo se evita exponerlos mucho tiempo a la luz. Y los investigadores siempre están acompañados por personal del archivo para manipular los documentos.

Un seminario  y una exposición documental

El VIII Seminario Internacional “El Patrimonio Documental: Gestión y Salvaguarda de los Repositorios de Memoria Social” reunió a unas 500 personas por jornada el jueves 7 y viernes 8 de septiembre. En el Palacio Municipal se realizaron las charlas y se montó una exposición de libros y documentos históricos de Quito.

El propósito fue generar acciones y respuestas ante la necesidad urgente de salvaguardar y difundir la memoria social y el patrimonio cultural de la Ciudad contenido en los distintos repositorios de memoria: archivos, bibliotecas, fonotecas, hemerotecas etc.

La Unesco afirma que “la biblioteca pública, paso obligado del conocimiento, constituye un requisito básico de la educación permanente, las decisiones autónomas y el progreso cultural de la persona y los grupos sociales”. Son la herramienta clave para garantizar el acceso y apropiación de la memoria histórica.

En el seminario se equilibró la parte académica con la exposición documental. Los visitantes pudieron apreciar productos de varios proyectos realizados en la ciudad para el rescate y difusión de la memoria: objetos, documentos, material fotográfico, fílmico, sonoro.

El primer día participaron cerca de 500 personas, entre funcionarios públicos, maestros y público interesado. Este encuentro convocó a los especialistas de los archivos, bibliotecas, centros de documentación, fonotecas, cinematecas, y otros repositorios. Cada fondo es patrimonio documental que alberga la memoria de la ciudad o del país.

“El interés del Municipio de Quito es concentrar todos los esfuerzos que realiza a través de instituciones públicas o privadas para conservar y rescatar el patrimonio ya que si no existieran estas joyas documentales se perdería la memoria de la ciudad”, dijo Mary Caleño, directora metropolitana de Gestión Documental y Archivos del DMQ.

La Dirección Metropolitana de Gestión Documental y Archivos organizó el seminario en coordinación con la Secretaría de Cultura, el Instituto Metropolitano de Patrimonio, el Instituto Metropolitano de Capacitación, FLACSO Ecuador, Universidad Central del Ecuador, la Asociación Ecuatoriana de Archiveros y Conservartecuador.

Es interés del Municipio establecer vínculos con otras instituciones nacionales e internacionales. Es urgente implementar mecanismo de rescate, cuidado, protección y preservación de la documentación que guarda hechos relevantes y únicos de la vida institucional y nacional.

Hace siete años el Municipio creó la Dirección Metropolitana de Gestión y Archivo, que gestiona el sistema de archivos del DMQ y que a la vez apoya esfuerzos para que todas las dependencias modernicen el manejo de sus archivos. Entre los más emblemáticos están el Instituto Metropolitano de Patrimonio o el Registro de la Propiedad, que han logrado transformar archivos que guardan una parte muy importante de la historia de Quito.

¿El objetivo de que ustedes hayan digitalizado los libros es llegar a cero papeles? ¿Qué técnicas usaron para digitalizar los libros considerando que la información es delicada? ¿Cuánto tiempo les tomó? estas fueron algunas de las preguntas que hicieron al Dr. José Luis Aucancela Pérez, Registrador de la Propiedad (E) del DMQ., durante su ponencia en el VIII Seminario Internacional de Patrimonio Documental. José Luis Aucancela se refirió al Libro de Hipotecas, como una reliquia que guarda una celosa historia inmobiliaria, no solo de los bienes inmuebles de Quito, sino de cantones como Machachi y Cayambe pero además; alabó el rico contenido de este libro como una historia viva donde se puede “ver” la forma de vida de antaño.