Convento y Museo Mercedario El Tejar

Convento y Museo Mercedario El Tejar

Artes Visuales - Iglesia - Museo

 Mejía, Mariscal Sucre, Quito, Pichincha 170104

Los documentos antiguos le dan registro de nacimiento a El Tejar. Según estas informaciones, una cédula real, firmada el 17 de septiembre de 1754 por el rey Fernando VI, establecía el recibo del pedido de licencia de los sacerdotes mercedarios para construir una recoleta en el sitio que poseían en El Tejar.

Luego de una recaudación pública y de numerosas limosnas, se pudo hacer la iglesia, dotando al convento de una considerable librería. Asimismo, fue posible contratar al pintor Francisco Albán para que ornase los muros con imágenes de la vida de San Pedro Nolasco.

Fray Francisco de Jesús Bolaños, lo construyó inspirándose en su convento máximo de Quito. Rematando la perspectiva de la calle que da acceso al convento, se halla la fachada principal de la iglesia con pretil, atrio y cruz; la iglesia, de plante sencilla cubierta por bóveda de cañón con tragaluces laterales, presenta en su fachada ulna portada plateresca de piedra, sobre la que van dos curiosos tragaluces ovalados; coronan la fachada dos torrecillas con aire oriental, en donde flameó el tricolor nacional después de la batalla del 24 de mayo de 1822 que nos dio la emancipación.

Primer cementerio de Quito

Según el libro Historia y Arte en el Tejar de la Merced, de Antonieta Vásquez y Alfonso Ortiz Crespo, en aquella época, los cadáveres eran enterrados en las criptas que se encontraban bajo las iglesias o en sus altares; todo dependía de la posición social y económica de la familia del difunto. En 1789, el entonces rey de España (Carlos IV), dispuso que en su imperio los cementerios se construyeran fuera de los poblados por un tema de salubridad; pero según el citado texto, no fue sino hasta inicios del siglo XIX que se dispuso en Quito la construcción de panteones como tales tras el convento de San Diego y en La Recoleta de El Tejar.