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Un libro rescata para la memoria al fotógrafo Emmanuel Honorato Vázquez

La obra de Emmanuel Honorato Vázquez, el fotógrafo más representativo que ha tenido el Ecuador, permaneció oculta desde su prematura muerte en el año 1924, a los 31 años de edad. Ahora, gracias a la…

La obra de Emmanuel Honorato Vázquez, el fotógrafo más representativo que ha tenido el Ecuador, permaneció oculta desde su prematura muerte en el año 1924, a los 31 años de edad. Ahora, gracias a la gestión e inversión de la Secretaría de Cultura del Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, se ha editado el libro “Emmanuel Honorato Vázquez – Un modernista en los Andes”.

La presentación de la obra se realizó el pasado miércoles 30 de mayo a las 19h0 en el Centro de Arte Contemporáneo de Quito (Luis Dávila y Montevideo, antiguo Hospital Militar). Este libro rescata un archivo que, a decir de Yolanda Escobar, fotógrafa y directora de Cultura en el Espacio Público, es una verdadera “joya de la fotografía ecuatoriana”.

 

En la letra pequeña de los créditos se puede apreciar un gesto de enorme generosidad. El libro está discretamente realizado “en memoria de Patricio Tipán Lucero, quien con extraordinario arte y dedicación digitalizó el archivo de Emmanuel Honorato Vázquez”. Tipán tuvo una muerte temprana y repentina hace dos años, poco después d concluida esta tarea.

El libro cuenta con dos apreciaciones críticas. Por un lado Pablo Corral, fotógrafo y secretario de Cultura, anota que “el aspecto más valioso de la obra de Emmanuel Honorato es sin duda la profundidad psicológica de sus retratos, su capacidad de penetrar en la vida de sus sujetos, de revelar sus secretos y ansias más íntimos”.

Este profundo conocedor de su oficio que es Corral Vega no duda al valorar la obra de Vázquez: “Sin temor a equivocarme puedo afirmar que es el fotógrafo más audaz e innovador de la historia del Ecuador, y uno de los más relevantes de América Latina”.

Por otra parte, el curador de arte y poeta Cristóbal Zapata analiza el lenguaje del fotógrafo recuperado. “Desde el comienzo de su actividad fotográfica –dice Zapata–, Emmanuel hace evidente su visión particular, su profunda atracción por la iluminación difusa, traduciendo con gran eficacia la lección del impresionismo”.

Con esto, el crítico se refiere a que “antes que la exacta representación de las formas se trata siempre de captar la incidencia de la luz sobre el objeto, pues la luz tiende a difuminar sus contornos; de allí la punzante sensualidad, la peculiar reverberación y textura de sus registros”.

Esta publicación permite garantizar, ejercer y promover los derechos culturales de Quito, consagrados en la resolución A015, mediante un producto cultural que contribuye “a una nueva apreciación del patrimonio tangible e intangible, y de la riqueza natural, cultural y arquitectónica de la ciudad y del país”. Así mismo impulsa el derecho de cada persona a acceder a su patrimonio cultural.